lunes, 26 de marzo de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
DEFINICIÓN DE HUMANISMO
HUMANISMO
El humanismo es una corriente cultural que se desarrolló en Europa en los siglos XV y XVI. Es la nueva forma de pensar que surge en Italia en el siglo XV y se difunde rápidamente por todo el continente europeo.
Se caracteriza por:
Preocupación por el ser humano.
Inspiración en la Antigüedad.
Defensa de la razón y la experiencia como vías para encontrar la verdad.
Curiosidad por todas las materias.
El humanismo es una forma de pensar antropocéntrica, y que superará el principio de autoridad que ha presidido toda la Edad Media. La llegada de sabios griegos procedentes de Constantinopla tras la toma de ésta por los turcos, supondrá todo un espaldarazo a esta corriente y un mayor empuje hacia la admiración por el mundo clásico, siendo la cultura grecolatina el modelo que seguirán científicos y artistas.
El pensamiento de los humanistas se difundirá a la invención de la imprenta, a la acción de los mecenas y a instituciones tales como las universidades y las academias.
Destacaron humanistas como Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro y Juan Luis Vives. Todos ellos investigaron por sí mismos, llegando a conclusiones propias sobre distintos saberes basándose en la reflexión personal.
lunes, 19 de marzo de 2012
ASTRONOMÍA EN LA EDAD MODERNA
La astronomía dio un giro drástico en el siglo XVI. La teoría geocéntrica fue sustituida por el sistema heliocéntrico, con el Sol en el centro. La invención del telescopio permitió observaciones mucho más precisas que corroboraron esta nueva teoría.
El renacimiento cultural y científico aceleró los cambios y se produjeron multitud de descubrimientos importantes. El largo letargo medieval se acabó. Los nuevos astrónomos usaban instrumentos cada vez mejores, aplicaban métodos científicos y, sobre todo, podían difundir sus estudios gracias a la difusión de la imprenta.
Los astrónomos renacentistas descubrieron cómo funciona el Sistema Solar, describieron las órbitas de los planetas, analizaron la luz, conocieron el espacio profundo, observaron las estrellas, ... La astronomía avanzó como antes nunca lo había hecho.
NICOLÁS COPÉRNICO
Nicolás Copérnico (1473-1543), astrónomo polaco, conocido por su teoría Heliocéntrica que había sido descrita ya por Aristarco de Samos, según la cual el Sol se encontraba en el centro del Universo y la Tierra, que giraba una vez al día sobre su eje, completaba cada año una vuelta alrededor de él. Después de muchos años finalizó su gran trabajo sobre la teoría heliocéntrica en donde explica que no es el Sol el que gira alrededor de la Tierra sino al contrario. Esta teoría sin embargo también requería de complicados mecanismos para la explicación de los movimientos de los planetas, debido a la perfección de la esfera. Estimulado por algunos amigos Copérnico publica un resumen en manuscrito, en sus comentarios establece su teoría en 6 axiomas, reservando la parte matemática para el trabajo principal que se publicaría bajo el título "Sobre las revoluciones de las esferas celestes".
A partir de aquí la teoría heliocéntrica comenzó a expandirse. Rápidamente surgieron también sus detractores, siendo los primeros los teólogos protestantes aduciendo causas bíblicas. En 1616 La iglesia Católica colocó el trabajo de Copérnico en su lista de libros prohibidos. La obra de Copérnico sirvió de base para que, más tarde, Galileo, Brahe y Kepler pusieran los cimientos de la astronomía moderna.
A partir de aquí la teoría heliocéntrica comenzó a expandirse. Rápidamente surgieron también sus detractores, siendo los primeros los teólogos protestantes aduciendo causas bíblicas. En 1616 La iglesia Católica colocó el trabajo de Copérnico en su lista de libros prohibidos. La obra de Copérnico sirvió de base para que, más tarde, Galileo, Brahe y Kepler pusieran los cimientos de la astronomía moderna.
GALILEO GALILEI
El físico y astrónomo italiano Galileo Galilei (1564-1642) sostenía que la Tierra giraba alrededor del Sol, lo que contradecía la creencia de que la Tierra era el centro del Universo. Se negó a obedecer las órdenes de la Iglesia católica para que dejara de exponer sus teorías, y fue condenado a reclusión perpetua. Junto con Kepler, comenzó la revolución científica que culminó con la obra de Isaac Newton. Su principal contribución a la astronomía fue el uso del telescopio para la observación y descubrimiento de las manchas solares, valles y montañas lunares, los cuatro satélites mayores de Júpiter y las fases de Venus. En el campo de la física descubrió las leyes que rigen la caída de los cuerpos y el movimiento de los proyectiles. En la historia de la cultura, Galileo se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la autoridad y de la libertad en la investigación. Otros importantes descubrimientos de Galileo en aquellos años son las leyes péndulo (sobre el cual habría comenzado a pensar, según la conocida anécdota, observando una lámpara que oscilaba en la catedral de Pisa) y las leyes del movimiento acelerado, que estableció después de trasladarse a enseñar en la Universidad de Padua en 1592. En Padua, sin embargo, y después en Florencia, Galileo se ocupa sobre todo en astronomía y lo hará intensamente hasta 1633.
En 1609 oyó decir que en los Países Bajos habían inventado un telescopio. En diciembre de 1609 Galileo había construido un telescopio de veinte aumentos, con el que descubrió montañas y cráteres en la Luna. También observó que la Vía Láctea estaba compuesta por estrellas y descubrió los cuatro satélites mayores de Júpiter. En marzo de 1610 publicó estos descubrimientos en El mensajero de los astros. Su fama le valió el ser nombrado matemático de la corte de Florencia, donde quedó libre de sus responsabilidades académicas y pudo dedicarse a investigar y escribir. En diciembre de 1610 pudo observar las fases de Venus, que contradecían la astronomía de Tolomeo y confirmaban su aceptación de las teorías de Copérnico.
En 1609 oyó decir que en los Países Bajos habían inventado un telescopio. En diciembre de 1609 Galileo había construido un telescopio de veinte aumentos, con el que descubrió montañas y cráteres en la Luna. También observó que la Vía Láctea estaba compuesta por estrellas y descubrió los cuatro satélites mayores de Júpiter. En marzo de 1610 publicó estos descubrimientos en El mensajero de los astros. Su fama le valió el ser nombrado matemático de la corte de Florencia, donde quedó libre de sus responsabilidades académicas y pudo dedicarse a investigar y escribir. En diciembre de 1610 pudo observar las fases de Venus, que contradecían la astronomía de Tolomeo y confirmaban su aceptación de las teorías de Copérnico.
martes, 28 de febrero de 2012
PROBLEMAS POR EL MONOPOLIO EN LA CONQUISTA DE NUEVAS RUTAS ENTRE PORTUGAL Y CASTILLA
RIVALIDAD ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL
- Bulas favorables a los portugueses
Muy pronto comenzaron los problemas entre España y Portugal, pues ambos estados deseaban expandirse por el Atlántico. Para entender el proceso que se relata a continuación hay que recordar que en el siglo XV en la Europa occidental, religión y política están totalmente unidas, lo que explica la intervención de los Papas de Roma en los conflictos entre españoles y portugueses.
Ya a mediados del siglo XV, cuando se hicieron notables los descubrimientos portugueses, estos acudieron al Papa de Roma quien les concedió la exclusividad en las exploraciones de conquista mediante dos documentos papales o bulas pontificias:
Primero una en 1454[1] que concede al rey Alfonso de Portugal la posibilidad de conquistar tierras en manos de musulmanes o paganos, amenazando con la excomunión a quienes obstaculicen estas conquistas.
Posteriormente otra de 1456[2] que confirmaba lo anterior y dejaba en manos de los reyes portugueses todas las nuevas tierras que se descubriesen más allá del Cabo Bojador, incluyendo todo el centro y sur de África y cualquier territorio que encontrasen en su proyecto de llegar a la India.
- El problema de Canarias: el Tratado de Alcaçovas
A pesar de que por los anteriores documentos el Papa otorgaba la exclusividad de los descubrimientos en el Atlántico, existía el problema de las islas Canarias, bajo control de los reyes de Castilla. Por esta razón Portugal y España firmaron el Tratado de Alcaçovas en 1479 que trazaba un paralelo a la altura de las islas Canarias: los castellanos podrían explorar y conquistar tierras al norte de esa línea, los portugueses al sur. Esto dejaba libre el camino portugués ya muy avanzado para circunnavegar África como medio de llegar a las Indias, puesto que los españoles tenían prohibido navegar más al sur de las Canarias. Pero el problema se agudizó cuando la expedición de Colón, navegando al sur de esa línea para evitar los vientos contrarios descubrió nuevos territorios que el rey de Portugal reclamó. Ante el problema planteado, los monarcas españoles acudieron al Papa (Alejandro VI, español), que les concedió mediante varias bulas la exclusividad de los descubrimientos que se hiciesen por la zona de “las Indias” viajando hacia el oeste.
- Las bulas favorables a los españoles
Dos nuevas bulas del Papa de 1493[3], después del primer viaje de Colón concedían a España derechos sobre las nuevas tierras descubiertas, siempre y cuando no estuviesen ya bajo el control de otro príncipe cristiano, lo que respetaba las conquistas portuguesas. En la Primera Bula de 1493, el Papa concede derechos sobre las nuevas tierras descubiertas a los españoles. La Segunda Bula definía los territorios españoles como los situados más allá de cierta línea imaginaria la cual se describe con las siguientes palabras: “... la cual línea diste de las islas que vulgarmente llaman Azores y Cabo Verde cien leguas hacia occidente y mediodía,....”
Estas bulas de 1493 suponen un importante éxito de los castellanos, en cuanto limitan los antiguos derechos portugueses a expandirse por el Atlántico. Sin embargo, con estas decisiones papales el problema entre portugueses y españoles no se resolvía: las bulas primeras dejaban en manos portuguesas el sur de África, pero también, “Las Indias”, y Colón creía que había alcanzado “las Indias” viajando hacia el oeste.
- El Tratado de Tordesillas
Ante esta situación, representantes de las dos coronas se reunieron y así nació el Tratado de Tordesillas en 1494 que supone la división de los nuevos territorios en torno a una línea imaginaria trazada “a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente”, esto es a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde. Hacia el oeste de esa línea las nuevas tierras descubiertas serían españolas, mientras que al este de la misma pertenecerían “al dicho señor rey de Portugal y a sus subcesores para siempre jamás”.
Fuente: http://olmo.pntic.mec.es/jtac0001/historia/exploradores/rivalidades.htm
miércoles, 22 de febrero de 2012
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