martes, 28 de febrero de 2012

PROBLEMAS POR EL MONOPOLIO EN LA CONQUISTA DE NUEVAS RUTAS ENTRE PORTUGAL Y CASTILLA


RIVALIDAD ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

  1. Bulas favorables a los portugueses

Muy pronto comenzaron los problemas entre España y Portugal, pues ambos estados deseaban expandirse por el Atlántico. Para entender el proceso que se relata a continuación hay que recordar que en el siglo XV en la Europa occidental, religión y política están totalmente unidas, lo que explica la intervención de los Papas de Roma en los conflictos entre españoles y portugueses.
Ya a mediados del siglo XV, cuando se hicieron notables los descubrimientos portugueses, estos acudieron al Papa de Roma quien les concedió la exclusividad en las exploraciones de conquista mediante dos documentos papales o bulas pontificias:
Primero una en 1454[1] que concede al rey Alfonso de Portugal la posibilidad de conquistar tierras en manos de musulmanes o paganos, amenazando con la excomunión a quienes obstaculicen estas conquistas.
Posteriormente otra de 1456[2] que confirmaba lo anterior y dejaba en manos de los reyes portugueses todas las nuevas tierras que se descubriesen más allá del Cabo Bojador, incluyendo todo el centro y sur de África y cualquier territorio que encontrasen en su proyecto de llegar a la India.

  1. El problema de Canarias: el Tratado de Alcaçovas

A pesar de que por los anteriores documentos el Papa otorgaba la exclusividad de los descubrimientos en el Atlántico, existía el problema de las islas Canarias, bajo control de los reyes de Castilla. Por esta razón Portugal y España firmaron el Tratado de Alcaçovas en 1479 que trazaba un paralelo a la altura de las islas Canarias: los castellanos podrían explorar y conquistar tierras al norte de esa línea, los portugueses al sur. Esto dejaba libre el camino portugués ya muy avanzado para circunnavegar África como medio de llegar a las Indias, puesto que los españoles tenían prohibido navegar más al sur de las Canarias. Pero el problema se agudizó cuando la expedición de Colón, navegando al sur de esa línea para evitar los vientos contrarios descubrió nuevos territorios que el rey de Portugal reclamó. Ante el problema planteado, los monarcas españoles acudieron al Papa (Alejandro VI, español), que les concedió mediante varias bulas la exclusividad de los descubrimientos que se hiciesen por la zona de “las Indias” viajando hacia el oeste.

  1. Las bulas favorables a los españoles

Dos nuevas bulas del Papa de 1493[3], después del primer viaje de Colón concedían a España derechos sobre las nuevas tierras descubiertas, siempre y cuando no estuviesen ya bajo el control de otro príncipe cristiano, lo que respetaba las conquistas portuguesas. En la Primera Bula de 1493, el Papa concede derechos sobre las nuevas tierras descubiertas a los españoles. La Segunda Bula definía los territorios españoles como los situados más allá de cierta línea imaginaria la cual se describe con las siguientes palabras: “... la cual línea diste de las islas que vulgarmente llaman Azores y Cabo Verde cien leguas hacia occidente y mediodía,....”
Estas bulas de 1493 suponen un importante éxito de los castellanos, en cuanto limitan los antiguos derechos portugueses a expandirse por el Atlántico. Sin embargo, con estas decisiones papales el problema entre portugueses y españoles no se resolvía: las bulas primeras dejaban en manos portuguesas el sur de África, pero también, “Las Indias”, y Colón creía que había alcanzado “las Indias” viajando hacia el oeste.

  1. El Tratado de Tordesillas

Ante esta situación, representantes de las dos coronas se reunieron y así nació el Tratado de Tordesillas en 1494 que supone la división de los nuevos territorios en torno a una línea imaginaria trazada “a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente”, esto es a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde. Hacia el oeste de esa línea las nuevas tierras descubiertas serían españolas, mientras que al este de la misma pertenecerían “al dicho señor rey de Portugal y a sus subcesores para siempre jamás”.

 Fuente: http://olmo.pntic.mec.es/jtac0001/historia/exploradores/rivalidades.htm


[1] La bula Romanus Pontifex.
[2] La bula Inter Caetera.
[3] También se denomina Inter Caetera.

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